Para empezar, la ciudad no es la misma. o como decirlo... si lo es; porque a pesar de todo sigue igual de bonita y la gente es la misma, basta con llegar a la sala de espera de un vuelo rumbo a Tabasco para darse cuenta que el tabasqueño no cambia en su naturaleza.
pero el sabor de llegar es diferente, al principio no te das cuenta que la avenida por donde llegas a la ciudad, unas semanas antes; era un canal más del Grijalva. y esperas de repente entrar en un ambiente lleno de luces navideñas y que el "chocobus" rebase tu carro... pero no hay luces, ni chocobuses llenos de gente divertida con reggeton a todo volumen paseando por la ciudad, no están los usuales nacimientos en puntos importantes de villahermosa, ni la villa mágica, ni nada de eso que a los tabasqueños nos encanta en la navidad.
en cambio, la "villa mágica" es un dispensador de despensa gratuita, lleno de baños portátiles y filas interminables de gente esperando la suya.
en cambio, hay carros, miles y miles de ellos. ¿desde cúando tantos?...
pero todos esos miles de carros promueven la misma consigna que a mí me llena de orgullo...
"yo amo a tabasco mas que nunca" se lee en las calcas. y en lugar del decorado navideño al que estamos acostumbrados, se lee: "¡Tabasco esta de pie. feliz navidad!" y mi mamá dice en tono de broma "porque ya no tenemos ni sillas ni mesas"
y es lo que hemos hecho... reírnos de la situación, llorarla pero sobre todo hablarla...
tooooodooo mundo habla de la "inundación", de la contingencia, del ahogamiento... de los muertos de los que nunca se habló, de que el gobierno no esta haciendo ni madres, de...
ni ganas de navidad... yo por mí me la saltaba...
pero esta navidad ha sido muy bonita; por diferente. ni tuvimos árbol de navidad, ni las ventas esperadas por la época, ni pavo (que a mi equis porque me choca), ni bacalao (it´s a shame), ni tuvimos centro ni muchas otras cosas que tenemos en otras navidades...
pero fue diferente!
y bonita!
hubo pierna, y un jamón delicioso, escabeche de pollo, ponche, pastel de chocolate, cerveza noche buena (y que buenas estaban), estuvieron mis preciosas sobrinas, el chilletas de mi ahijado, mis papás, mis hermanas, y mis suertudos cuñados, hasta regalos recibí! y eso que yo no di ni uno...
las peleas de siempre, los reproches de siempre, el mismo pendejeo, las risas, la música y más que nada recordar sobre lo que un día tuvimos y lo que tenemos ahora.
como decíamos en broma; una navidad diferente y liberadora...
y la certeza de que el estado volverá a ser el mismo y lo está siendo... en las reconstrucciones que se llevan en chinga en los comercios y casas... la de los corazones pues se tardará algo... pero ahí vamos!
llegaremos.